12 fórmulas efectivas para un currículo perdedor

Recientemente he abierto un proceso de selección de personal para ocupar un puesto de desarrollador becario. Entre los currículums recibidos, he encontrado los siguientes errores letales:

  • Introduces datos de contacto erróneos.
  • Adjuntas una foto tuya ebrio, drogado y/o descamisado.
  • Utilizas una cuenta de correo inapropiada, tipo “sah_xipionera69@hotmail.com”.
  • Te consideras experto en prácticamente todos los lenguajes, frameworks y tecnologías habidas y por haber. Eso sí, sin haber tenido experiencia de ningún tipo.
  • Criticas abiertamente a la empresa anterior en la que estabas.
  • Te consideras experto en tecnologías que no existen o de las que has oído hablar algo. “Programador en lenguaje .NET”. Pista: no.
  • Escribes con faltas de ortografía las tecnologías en las que dices que tienes un nivel avanzado. Al próximo “nivel avanzado en Phython” os juro que va a la basura sin más consideración.
  • Eres incapaz de describir en qué ha consistido un proyecto en el que anteriormente has trabajado.
  • Eres incapaz de señalar cuál era tu responsabilidad en ese proyecto.
  • Incluyes todas las asignaturas del plan de estudios de la carrera como “Formación complementaria”.
  • Das información confidencial, inapropiada o que simplemente no viene a cuento.
  • Indicas unas fechas que son excesivamente incoherentes.
  • Dices lo mismo que todo el mundo.

A todos los que estéis buscando trabajo activamente, os recomiendo que hagáis un ejercicio de honestidad y tratéis de corregir vuestro CV. La honestidad se premia.

12 fórmulas efectivas para un currículo perdedor

Gatos en el falso techo

Gato en el entretecho

Me dirigía como cada mañana a mi trabajo. Leía un tuit de uno de mis compañeros de trabajo: “cats in the ceiling”. Quedé intrigado. ¿A qué viene un tuit así?

Lunes, 30 de julio de 2012. Faltaban solo dos jornadas más para tomarme mis vacaciones. Mi plan era estar desconectado durante dos semanas. Quería dejar todo bien atado antes de marcharme. No ocurrió así. ¡Sorpresa! Había un gato en el falso techo de la oficina. Alguien debió haber tapado el hueco del cristal hace tiempo. Alguien no gestionó el riesgo en su momento. Ahora perderíamos una mañana entera de trabajo.

Esperar lo inesperado

Cualquier planificación siempre es demasiado optimista. Resulta difícil predecir el desarrollo de los acontecimientos. En el desarrollo software nos atrevemos a estimar las horas de trabajo que requiere desarrollar una tarea (y con la experiencia, nos aproximamos algo), pero resulta harto difícil estimar la gestión de riesgos que pueden retrasar un proyecto y la probabilidad de que ocurran. ¿Cuál es la probabilidad de que se inunde la oficina (un clásico en de deMartina)? ¿Cuál es la probabilidad de que corten la luz y se pierda media (o más) mañana de trabajo? ¿Cuál es la probabilidad de que un minino encuentre un agujero en un cristal de la fachada, se introduzca por un hueco del muro, suba una planta, pase al falso techo, caiga varios focos halógenos, empiece a maullar desesperadamente y después no sepa salir?

En una tienda online las planificaciones software carecen de sentido

El plan de esos días consistía en migrar la plataforma NewsDesk de osCommerce a un WordPress. Se planificaron inicialmente 7 días y han sido pasado 55 días para pasar a producción. Entre tanto, se han producido una ristra incesante de incidencias en nuestra plataforma que hemos debido ir corrigiendo en el momento.

A excepción de Amazon y similares, el tamaño de los equipos de desarrollo en e-commerce suele ser pequeño y todos hacen de todo (cabe decir que en deMartina hasta el CEO, Juan Macías, también programa). Si aparece un error en la integración de la empresa de logística y los pedidos se amontonasen en el almacén sin salir, ¿qué harías? La respuesta es evidente: se debe abandonar la planificación y dar una respuesta a la incidencia de inmediato.

En comercio electrónico, siempre hay que recordar que las planificaciones deben considerarse lo que son: heurísticas.

La gestión de riesgos no es la panacea, pero es necesaria

La experiencia en perspectiva y un intento por ser pesimistas nos ayudan a diseñar una buena estrategia de gestión de riesgos (e incluso a prevenirlos). Lo más importante es saber indicar cuáles son, qué peso tienen en el proyecto y tratar reducirlo. El algoritmo del avestruz no es viable en esta situación.

Un riesgo muy frecuente en un equipo de desarrollo son las islas de conocimiento. ¿Qué ocurre si a un miembro del equipo es atropellado por un autobús? Podemos mitigar este riesgo mediante pair programming o haciendo que cada miembro participe de todas las áreas de conocimiento.

Otro riesgo que todos los que estamos en comercio electrónico aprendemos a marchas forzadas es que en Navidad las pasarelas de pago dejan de funcionar. ¿Qué ocurre si el cliente no puede pagar su pedido? En nuestro caso, hemos hecho una buena gestión del riesgo contratando dos pasarelas de pago distintas e, incluso si fallasen ambas, les ofrecemos envío contra reembolso sin coste adicional.

Finalmente, las “catástrofes naturales” no se pueden anticipar, pero año tras año el sótano de las oficinas se inunda. ¿Cuál es el coste de comprobar semanalmente que el bajante se encuentra en condiciones óptimas durante el invierno y cuánto perderíamos de tiempo si no lo hiciésemos y dejásemos que se nos inundase?

Conclusiones

Las planificaciones de software en comercio electrónico resultan muy difíciles debido a los múltiples roles que deben cumplir sus miembros. La mejor fórmula sería tener dos equipos técnicos separados: uno para desarrollo y otro para soporte.

Incluso aplicando la fórmula anterior, existen riesgos inherentes a la propia existencia humana y que afectan a los equipos por una gestión indebida (cuando no olvidada). Predecir y gestionar dichos riesgos a tiempo marca la diferencia.

Como dijo Horacio: “en tiempos de paz, el hombre sabio se prepara para la guerra”.

¿Hay gatos cerca de tu oficina? ¿Los estás vigilando YA?

Gatos en la entrada de la oficina

Gatos en el falso techo